Meditar y sus efectos antiedad

Regálate 20 minutos por la mañana o por la noche, antes de acostarte es todo. Y digo regálate porque la sensación de tocar el basto océano de la conciencia es fantástica, es crear una conexión contigo mismo, con tu felicidad interior, regresar a casa y a tu centro, aunque sea por un período breve. 

Meditar lejos de ser una pérdida de tiempo, como el ego te suele susurrar para sacarte de ella, es prender una luz en un cuarto oscuro: todo se ve con mayor claridad.

A lo largo de la historia, todas las disciplinas que han trabajado en mejorar ciertos aspectos de la humanidad, concuerdan en que si queremos lograr el máximo potencial físico, mental y espiritual, necesitamos expandir conciencia y entrar en un sistema de total descanso y relajación con ayuda de la meditación. 

La práctica de la meditación no tiene que ver con una religión o creencia; más bien te sumerge en tu propia conciencia, la que, a su vez conecta con la GRAN CONCIENCIA.

✨ La meditación sincroniza las ondas eléctricas de los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, favoreciendo la inteligencia y el aprendizaje.

✨ La meditación ayuda a reducir el ritmo cardiaco.

✨Desarrollas mejor tu potencial interior y lo muestras en todas las áreas de tu vida.

De acuerdo con la revista Hypertension, la Asociación Americana del Corazón, la meditación reduce hasta 47% la incidencia de infarto al corazón, derrame cerebral y muerte por enfermedades coronarias.

El cortisol y la adrenalina son responsables directos del envejecimiento prematuro: puedes controlarlos con una meditación. La meditación rejuvenece tu organismo tanto como interior como exteriormente.


TIPS PARA
MEDITAR

Busca un lugar tranquilo y con silencio.

Siéntate cómodamente y cierra los ojos.

Inhala y exhale profundamente.

Puedes utilizar tu aceite de peace o lavanda.



Fuente:  Vargas, G. (2019). Los 15 secretos para rejuvenecer: La verdadera antiedad está en tus células (1.a ed.). Penguin Random House Grupo Editorial SA de CV.